sábado

Fantasías de Ama

Tomado del Blog de Ana Serantes  les dejo el enlace es un Blog estupendo:

Fantasías de mujer

Creo que todos estaremos de acuerdo en que Iván es uno de los mejores animadores que tiene este blog, precisamente por ir contracorriente y, sobre todo, por hacerlo con inteligencia. No obstante, su postura no deja de resultar peculiar en alguien que se declara sumiso, y cuya “máxima aspiración es servir a una mujer y hacerle la vida más agradable”. Porque si tiene razón en lo que argumenta, su máxima aspiración es un imposible, puesto que le parece imposible que pueda darse una auténtica relación de dominación femenina entre una mujer y un hombre, porque cuando se produce la tiene por impostura.
Al menos, así interpreto yo lo que por aquí escribe. Sostiene Iván que “el comportamiento sexual está regido por las capas más primitivas del cerebro”, y que ese cerebro primitivo es el que convierte a las mujeres en sumisas: “La gran mayoría de ejecutivas agresivas o de marimandonas domésticas son unas gatitas sumisas en la cama”. Incluso aunque se dieran otras condiciones, “probablemente, las mujeres de una sociedad ginecocrática seguirían deseando a hombres dominantes en la cama”, “serían aficionadas al MaleDom e iniciarían a sus parejas en la dominación masculina”. En fin, que “la dominación femenina es una necesidad masculina a la que la mujer se amolda en la mayoría de los casos”. Por lo tanto, la verdadera dominación femenina es simplemente imposible, o dicho con palabras de Iván: “tengo la sospecha de que el FemDom es otro engendro de la falocracia y el patriarcado”.
En mi opinión, la visión que Iván tiene de la sexualidad femenina, pasiva, sumisa y supeditada a la masculina, parece de otro tiempo. De un tiempo en el que también se creía, como Iván escribió ayer, que las mujeres, ni siquiera las dominantes, tienen fantasías sexuales con la idea de “dominar a un hombre”. Por el contrario, “la mayoría de mujeres tienen fantasías sexuales de dominación masculina”. Pero hubo un tiempo anterior a ese tiempo en el que creo que permanece Iván, un tiempo en el que ni de dominación ni de sumisión, en el que las mujeres, simplemente, no tenían fantasías.
080620-nancy-friday-0
Contaré una historia de ese tiempo, de aquel en el que prácticamente no había publicado nada sobre las fantasías sexuales de las mujeres. Fue entonces cuando la escritora estadounidense Nancy Friday se puso a la tarea. Y cuando la hubo terminado, se puso a la busca de editor para su libro, pero “la gente del mundo editorial me dijo que no habían oído hablar de fantasías sexuales femeninas”. Estaba avisada: “las docenas de psicólogos y psiquiatras a los que entrevisté me dijeron que estaba en un callejón sin salida. ‘Sólo los hombres tienen fantasías sexuales”.
Friday perseveró y logró publicar su libro en el mes de junio de 1973. Se tituló My Secret Garden (Mi jardín secreto). En ese mismo mes, en la revista Cosmopolitan, y refiriéndose al libro, el entonces eminente y progresista psicólogo y escritor Allan Fromme insistía: “Las mujeres no tienen fantasías sexuales. La razón es obvia: a las mujeres no las han educado para disfrutar del sexo. Las mujeres carecen totalmente de fantasía sexual”.
No decía Fromme nada extraño por aquel entonces, era una opinión generalmente aceptada entre los estudiosos de la sexualidad femenina, y entre el común de las personas. La propia Friday podía dar fe de ello: “Las mujeres a las que entrevisté inicialmente confirmaban la declaración de Fromme: ‘¿Qué es una fantasía sexual?’, preguntaban; o bien ‘¿Qué quieres decir al sugerir que tengo fantasías sexuales? ¡Yo amo a mi esposo!’; o ‘¿Fantasía para qué? Mi vida sexual real es estupenda”.
080620-nancy-friday-1
Claro que Nancy Friday era distinta a prácticamente todos esos estudiosos: era mujer. Y pese a lo que le decían al principio sus entrevistadas, ella tenía sus motivos para poner en duda lo que todos parecían aceptar: “Yo tenía fantasías sexuales y suponía que también las tendrían otras mujeres”. Y las tenían, aunque aún en 1973 ni a hablar de ellas se atrevieran. Pero a partir de entonces, muchas mujeres que no las tenían comenzaron a tenerlas. No parece que nuestro “cerebro cavernícola” haya impedido que el cambio social y cultural de las mujeres hiciera que se disparara la fantasía erótica entre nosotras. El caso es que cuatro décadas más tarde no hay psicólogo al que se le pase por la cabeza la idea de que las mujeres no tienen fantasías sexuales. ¡Vaya que si las tienen; como las tenía Nancy Friday!
Cierto que Iván no negaba que las tuviéramos, tan sólo afirma que en nuestras fantasías la dominación es masculina, que a la hora de fantasear lo nuestro es la sumisión. Pues bien, sigamos con la historia.
Nancy Friday se dio cuenta de que “los testimonios de otras mujeres tienen el poder de autorizar a las demás a presentar los suyos. Sólo cuando yo les conté mis propias fantasías empezaron a reconocer las suyas. Ningún hombre, y el doctor Fromme menos que nadie, podía haber persuadido a estas mujeres a apartar el velo del nivel preconsciente y revelar la fantasía que repetidas veces habían disfrutado y luego negado”. Así que una vez pasado el tiempo desde la publicación de su libro de fantasías sexuales femeninas, y convertido en bestseller, pensó que podía volver a tomar el pulso a la cuestión y comprobar qué cambio se había producido en las mujeres en ese terreno. Fue en 1991 cuando publicó su nuevo libro sobre fantasías sexuales femeninas, Women on Top (Mujeres arriba).
080620-nancy-friday-2
El título no es casual, es la forma en la que Nancy Friday refleja el cambio producido: “Los pasados veinte años han producido una expresión de la emoción femenina que las generaciones anteriores de mujeres nunca osaron mostrar. La furia, la rabia, la competitividad, la lascivia y una voluntad de hierro para controlar sus propias vidas se han convertido en emociones cotidianas, al alcance de cualquier mujer”. La transformación no acabó con las fantasías de dominación masculina a las que se refiere Ivan, por supuesto: “también existe la fantasía de ser violada, que sigue siendo un tema fundamental, junto con su opuesto y nueva contrapartida, la fantasía de violar o forzar a un hombre”. Esa era la gran novedad que Friday observaba en aquel momento en EE UU: “El deseo de iniciar y controlar el sexo es el tema subyacente en estas nuevas fantasías”.
¿Tenían las mujeres fantasías sexuales de cariz dominante en 1991? No hay más que ver el índice del libro de Friday, los tres grandes apartados en los que divide las fantasías y, por no extenderme mucho, los capítulos del primero de ellos:
    I. Mujeres seductoras, algunas veces sádicas y sexualmente dominantes.
    II. Mujeres con mujeres.
    III. Mujeres insaciables: el grito de “¡Más!”.
    I.1. La gran seductora: el poder del que da placer
    I.2. Buena madre, buen orgasmo [dominación maternal]
    I.3. “Todo lo que quiero es tener el control absoluto”
    I.4. Mujeres airadas / fantasías sádicas
    I.5. “¡Miradme!” O el poder de la exhibicionista
Hay una buena cantidad de fantasías sexuales en las 700 páginas de Mujeres arriba, y muchas de ellas bastante más dominantes que sumisas. Así que el tiempo en el que las mujeres no tenían fantasías sexuales con la idea de “dominar a un hombre”, o en el que “la mayoría de mujeres tienen fantasías sexuales de dominación masculina”, había pasado ya en 1991 –al menos en EE UU–.
Casi veinte años después, pese a lo que crea Iván, la cantidad de mujeres que tienen fantasías sexuales de dominación no ha podido sino incrementarse. Lo que no significa, desde luego, que todas las mujeres las tengan, y probablemente ni siquiera la mayoría, pero que ya hay de todo entre nosotras, que el cambio social y cultural de las últimas décadas ha transformado de forma importante la sexualidad de las mujeres, que ya fantaseamos con lo que Iván ni se imagina.
Y ya puestas, algunas no sólo fantaseamos, sino que no podemos evitar la sonrisa cuando alguien nos dice que la relación de dominación femenina es imposible, que sólo lo hacemos por complacerles a ellos, que lo nuestro es en realidad pura sumisión. ¡Ay, estos chicos!, que no hay manera de que encuentren su Galileo… que les cuente que han dejado de ser el centro del universo de unas cuantas mujeres… y que la sexualidad femenina… “Eppur si muove”.
[La fotografía de Nancy Friday es del año 1979]

Tomado del Blog de Ana Serantes  dejo el enlace es muy, muy buen Blog

10 comentarios:

MORGANA dijo...

Grandes verdades All,un texto enriquecedor.
Besos.

Mai Puvin dijo...

Cada uno en su libertad y poder... Las fantasías son siempre el motor!

Besazos.

Amo dijo...

Se quiera, o no, guste, o no, se reconozca, o no, Iván tiene razón.
Por mucho que duela, es, ha sido, y será así.

alexia {All} dijo...

Lo bueno de la opinión es que cada uno tiene la suya, a mi me encanta saber que no estoy por la labor ni de educar, ni de convencer a nadie, poseo un profundo respeto por lo que sienta cada uno y en cuanto a fantasías tengo claras solo las mías, por eso no creo que sea una cuestión de que duela a quien duela, el mal siempre esta en aquello que se creen los dueños de la verdad absoluta y piensan que su opinión va a misa sencillamente porque lo dice un Amo....
Me quedo con lo que experimento yo junto con el, lo que siento y me llena de morbo a mi, ese es mi motor y no me niego a recorrer nuevas y fascinantes fantasías bajo las normas que hemos creado All y yo.
Besitos...
alexia{All}

rossella de AnP dijo...

Muy instructivo... Para leerlo más de una vez... como he hexo yo ;) :))

Petonets desde mi sentir

Ana dijo...

Creo q somos un poco como los animales. Por mucho q nos encante un hombre sensible ó algo sumiso, ó seamos mujeres de armas tomar, deseamos SIEMPRE q él nos conquiste. Luego somos nosotras las q NECESITAMOS hacer uso de nuestras armas de seducción, hacerlos esperar, ponerlos a cien, pero deseando q al final sean ellos los q decidan la manera del apareamiento, algo así como q nos hacemos las remolonas cuando por dentro deseamos q "ese macho" nos penetre de una vez y como sea.
Creo q nuestra naturaleza siempre tenderá a ser sumisa, x lo menos en la cama.
Sé q es algo machista, pero es mi humilde opinión.
Un saludo

alexia {All} dijo...

Me encanta que sea instructivo dulce ross, léelo las veces que quieras guapísima, besitos.

Ana me alegra que esa sea tu fantasía, la mía debo reconocerlo fue mucho tiempo esa que tan bien mencionas, ahora he dado un giro y logro centrarme en deleitarme solo en ser su Ama, decidir yo donde, como y cuando penetrarme y hasta dejar de hacerlo y pasar a complacerme con otros asuntos mas placenteros solo para mi, verle sufrir y que el no sea si no un simple espectador o mucho mejor mi esclavo sexual y a su ritmo, no valen sus deseos solo cuentan los mío y créeme me seduce mucho mandar también en la cama, trasladar mis perversiones y mis caprichos y hacerlos realidad ese es mi actual juego.

Ana dijo...

Aquí entre nosotras: yo también tengo a veces esa fantasía, sobre todo cuando él "se porta mal" y me deja esperando...Algún día se las pagaré de esa manera, aunque no sé si para él será un castigo ó un regalo. Difícil de saber...
Un besito

Elcaligrafista dijo...

Excelente post!!! Muy muy bueno, no te habia descubierto... pero ahora no puedo negarme a leerte.

mi beso

Sex Shop dijo...

Muy buenoooooo!!!!!!