sábado

Recuérdelo siempre


Aquí me tiene dispuesta a preparar mi mente y mi cuerpo  para que pueda hacer uso de mi como durante estas ultimas veces hemos hablado, se que aún sigo siendo moldeada, que todavía no soy como desea, que sigo sin dejarme doblegar del todo...

Quizás porque lo que para mi es mucho, para usted tan solo es el inicio.

Así que sigo aquí durante su ausencia,haciendo lo posible por aprender a ser sin temor:
 yo misma
una que logre darse sin medidas, sin limites, sin dudas...

Que le permita disfrutar mi entrega por completo.


viernes

jueves

Siguiendo tus ordenes



Como me sentía tan triste he decidido hacer algo que siempre me pides y que hasta ahora no había comprobado que pudiese servirme de ayuda, he posado para ti, he fotografiado mi cuerpo desnudo y justo después de hacerlo me he sentido distinta, como si algo dentro de mi se hubiese transformado y me sintiera increíblemente unida a ti, ese es tu poder sobre esta pequeña sumisa tuya, un poder que logra doblegar mi pudor y me permite ser mas serena, mas entregada y porque no mas feliz...

Estoy tan triste


Feliz viaje mi Amo, espero que a tu vuelta algo dentro de mi se calme y pueda darte todo lo que mereces...

martes

Hay días para recordar


Necesito llenarme de esos estupendos recuerdos donde he sido tuya, porque con ellos vuelo hasta ti y me siento como esta chica atada de pies y manos, sin poder ver nada y a tu merced, vuelvo a sentir tu fuerza sobre mi, presintiendo cada cosa que haces conmigo: cuerdas,cera,pinzas,azotes,... todo bajo un clima de complicidad y a la vez de incertidumbre y no puedo evitarlo Amo, me excito y me estremezco por volver a estar bajo tus ordenes.

viernes

EN LA PLAYA


Fue en la playa, en una cala pequeña y recogida y no muy visitada en primavera, una de dificil bajada con caminos estrechos y encerrada entre paredes de piedra, pero que se puede ver bien desde los caminos costeros que bordean los acantilados. En un día caluroso de sol abrasador, donde la brisa marina se agradece y donde ya ni las gaviotas surcan el aire cargado de calor.
Llegamos alli, después de una larga caminata y, tras contemplar pausadamente las maravillosas vistas que se extienden a nuestros pies la ordeno desnudarse y buscar cuatro palos fuertes de unos treinta cms de largo y una tabla lo más lisa posible de no menos de medio metro.

Mientras, me siento a unos pasos del mar en la arena, en actitud de aparente desinterés, pero ella sabe por experiencia que solo es una pose, y que la permanezco controlando

De forma disimulada, por lo que se da prisa en buscar los palos y tableros para no hacerme esperar demasiado tiempo.



Ella, va buscando y acercándome los palos que apruebo o deshecho en virtud de su validez o no para los propósitos a que van destinados. Cuando al fin todos son de mi gusto, acerco su cara a mi boca y con una mano tras su nuca la doy un dulce y firme beso que recoge con fruición. Acto seguido la ordeno tenderse sobre la arena con las piernas y los brazos bien abiertos, en forma de cruz, de manera que esté perfectamente expuesta tanto a mi mano, como a los rayos del asfixiante sol, solo mitigados por la suave corriente marina.



Seguidamente. Cojo la tabla elegida y, una vez comprobada su resistencia, me dirijo hacia unas rocas cercanas, donde lo hundo en el suelo de tal manera que la tabla quede a la altura de su cintura, para que haga de potro, y la mando acercarse…

Una vez alli, la hago colocarse doblada sobre él, con las manos agarrando sus rodillas separadas, y la ato para que no pueda moverse. Una vez bien atada, cojo las pinzas con la cadena y la estiro los pezones, que se encuentran ya erectos y duros.Perfectos para que sufran la mordedura de las pinzas y el frío de la cadena.Seguidamente, la dejo un rato así y me voy a dar un paseo por la playa, permaneciendo a lo lejos atento a sus posibles y limitados movimientos.
Transcurrido un buen rato, que, seguro la ha parecido eterno, me acerco, y sin más, sin previo aviso atravieso su cueva con mi miembro forzandolo a abrirse y arrancando un gemido de placer y dolor….

Y , a cada embestida voy tirando de la cadena que une sus pezones, estirandolos y aflojandolos, en un perverso juego que estimula aun mas sus ganas de ser usada por mi. Pero sabe que aun no es tiempo de correrse…

Tras salir de ella, paso mis manos sobre su espalda doblada y la voy desatando lentamente…. Y la dejo descansar. La ordeno ordena nuevamente tenderse sobre la arena bien abierta de piernas y brazos, cojo los palos y los voy clavando en la arena algo alejados de sus manos y pies y la ato a ellos abierta por completo y a la vista de cualquiera que pase y mire hacia abajo…

All

El encuentro


Hace ya tiempo que hablábamos por diversos medios y hasta quedamos hace ya semanas a tomar café. No había nada que, de entrada, se saliese de lo habitual en estos casos. Salvo, quizás el destello de deseo que surgió al cruzarse nuestras miradas. A eso, la verdad, no estaba tan acostumbrado. Nunca estaba acostumbrado a ese ramalazazo de empatía y complicidad, a ese destello de luz que invita a ir siempre un poco más allá y, que, por respeto y educación, ocultas o, más bien, vistes de formas recatadas aunque siempre dejas una rendija que deje vislumbrar ese ramalazo… de siempre me había gustado más insinuar que descubrir e intuía que ella era también así.



Habíamos seguido manteniendo multitud de conversaciones, unas más intensas que otras, bien por vía telefónica o a través de chats a diversas horas, intentando acomodarnos el uno a al otro, esperando mutuamente obtener la certeza más o menos personal de que estábamos destinados a entendernos. Pero yo, en realidad, no lo necesitaba. Estaba seguro.

Y esa seguridad provenía exclusivamente de mi intuición, de ese sexto sentido que te dice internamente al minuto de haberla conocido, que es la persona adecuada, que tiene ese algo especial, inapreciable para casi todos, pero que enseguida descubres. Sin necesidad de escudriñar más. Aunque en este caso, había que haber esperado algo más, hasta que por fin estuvieron en un lugar adecuado, que, por paradojas de la vida, había permanecido inalterado a lo largo de los años y que se presentaba para ella, tal y como vagamente ya recordaba, como una fotografía que volviese a ver y recordase, conforme recordaba cada más mínimo detalle.



Hasta que por fin pudieron mirarse a los ojos de una forma abierta y relajada. Hasta que por fin pudieron apreciarse mutuamente sus movimientos, sus posturas, esas pequeñas pinceladas que dicen tanto en tan poco tiempo; retazos de movimiento que, a veces, te dibujan mejor que la mejor de las descripciones.



Esos pequeños detalles, quizas imperceptibles, quizás demasiado evidentes y que flotan como esferas cargadas de significado. Así, se había sentido travieso escudriñando esa pierna que acababa en la media e iba más allá, aunque a veces, ella se afanara en que la falda cubriese más allá de lo que por, tamaño, cubría. Se había sentido cómplice atrapando entre sus rodillas unas rodillas demasiado familiares… o iluminado y pequeño a la vez al sacar, casi con apuro, un pequeño detalle sin importancia, como si no se sintiese con el derecho a enseñarlo…

All



jueves

FANTASÍAS...


FANTASIAS
Una vez más, me esperas, de pie, con los ojos tapados, siguiendo mis instrucciones.

Tienes las manos a la espalda y las piernas abiertas y, de momento, aun no he llegado. Porque, desde el mismo momento en que has cerrado los ojos y has preparado tu cuerpo y tu mente para recibirme, tus sentidos se han agudizado en extremo, de tal manera que sientes hasta tu propia respiración. Y no percibes ningún ruido extraño, por mínimo que este sea.

Llevas las medias negras, zapatos de tacón y tu piel como vestimenta, pese a que no hace precisamente calor en la habitación. Hasta ahora no habías reparado en ello ni en el absoluto silencio que reina en la misma. Aunque no era de extrañar, era la habitación más amplia de un caserón antiguo que había alquilado para todo el fin de semana. Pero el realizar las tareas que habías leído en la nota debajo de la puerta había ocupado toda tu atención, concentrada en satisfacer todas mis demandas, mientras permitías, complacida, que empezase, aun ausente, a llenar toda tu mente.

Porque desde el mismo momento en que, siguiendo las instrucciones anotadas, abriste la mochila negra y adivinaste el látigo de 5 metros, un ramalazo eléctrico te había recorrido la columna de arriba abajo, y había parado de súbito tu respiración. Y el nudo que había empezado a formarse en tu estómago había aumentado inusitadamente de tamaño, volviéndose realmente molesto.

Solo, al concentrarte en el resto de objetos, y conociendo mi costumbre de llevar instrumentos solo para intimidar, lograste mitigar el ronroneo y hacerlo apenas imperceptible. Pero tus alarmas se habían disparado y todo su sistema de alerta estaba ya en stand by. No obstante, tu atención se centró en sacar con cuidado, casi con mimo, la soga de nylon negro, y las velas de parafina, el flog negro y los guantes de látex, el aceite de coco y el resto de objetos, la mayoría de los cuales, tarde o temprano sentirías sobre tu cuerpo, y en ordenarlos sobre un gran baúl, junto a los tuyos, en perfecto orden, como sabías que me gustaba.

Porque entre mis hábitos sabías, estaba el de sorprenderte. Y aunque hasta la fecha las sorpresas siempre habían sido tolerables e incluso agradables, no las tenías todas contigo. Pese a lo cual, no había un ápice de duda en tu firme decisión de complacerme, por duro que te resultase.

All

miércoles

SUEÑOS DE NIÑO



SUEÑOS DE NIÑO
Se dirige, sin prisas, hacia esos cristales que ejercen de imán, desde el mismo momento en que había comenzado a hablar con ella, desde que se había instalado de forma permanente en su pequeño mundo de privacidad. Lo ha venido haciendo, de forma ávida y fiel, cada vez que entra en el centro comercial cercano a su casa, en donde está situada la pequeña tienda de lencería alegre, jovial y luminosa, que tanto le atrae.

Tiene la extraña sensación de que, tarde o temprano encontrará lo que busca. Y mientras, no pierde el tiempo, porque su mente se recrea imaginándola con las prendas que los maniquís mudos, inermes, sin vida, lucen con mucha menos gracia que ella. La imagina esbelta, pelirroja, liviana y confiada, mientras, sintiéndose observada, con deliberada parsimonia, y con una sonrisa y mirada engatusadoras, se prueba los diferentes modelitos que la hacen aún más deseable y atractiva, más sensual y luminosa, más bella y resplandeciente.

Como muchas tardes, con las manos llenas de bolsas, va hacia su nuevo dorado, más despacio de lo habitual, porque aún le duele el pie después del último percance doméstico… pero no le importa, porque sabe que los dolores se difuminarán como por arte de magia en cuanto evoque a su hada.

Ya desde lejos, se ha dado cuenta de que han vuelto a cambiar el escaparate, lo que provoca una sonrisa maliciosa en su semblante al disfrutar por anticipado los momentos que vivirá imaginando nuevos modelos con los que vestir a su muñeca.

Pero enseguida se da cuenta, de que esta vez un maniquí de pelo cobrizo, en una de las esquinas del escaparate, en un lugar secundario, llama poderosamente su atención, y, a unos metros del mismo, suelta de repente las bolsas y se dirige, hipnotizado, hacia lo que él sabe, es para ella.

No tiene dudas, es lo que estaba buscando, y, tiene la completa certeza de que, pese a la aparente sencillez de las prendas, estas solo han sido diseñadas para un único destino, el más hermoso de todos…

Pegado al cristal, como los niños ante el escaparate del regalo deseado, imagina por unos instantes lo bella y preciosa que está y, mientras lo luce, radiante, felina, seductora, para sus ojos, él se sumerge en su mirada de mujer dichosa y feliz, incrédula y maravillada a un tiempo, y disfruta de su alegría al sentirse de nuevo hermosa, deseada y especial, mientras comparten un instante más, uno de tantos otros llenos de magia que los esperan a los dos a la vuelta de la esquina.

Abre la puerta y entra en la tienda…

Y él, voyeur privilegiado, la goza en su plenitud.

All

martes

Releyendo


RELEYENDO
Sereno, pausado, gozoso, leía y releía una y otra vez aquellas palabras tan cortas y sin embargo, tan inmensas para él.

Como siempre, en las primeras horas del día, la conversación había fluído por los sinuosos recovecos de lo más profundo de su intimidad, con una naturalidad rayana en lo insultante.
Siempre había sido así, desde el principio, pese a que apenas unas semanas atrás eran unos perfectos desconocidos.

Al principio, se había preguntado inútilmente qué tenia aquel extraño ser para haber captado tan pronto su esencia, para beber tan ávidamente las palabras que habían pasado desapercibidas para otros… si bien, en el fondo de su ser, sabía que no habían sido las mismas palabras… que había entrado como un alien en las mismas entrañas de su mente, abriendo todas las puertas de par en par y haciendo que sus dedos dibujasen sobre el teclado una precisa litografía de sus pensamientos más íntimos, que no había revelado jamás a nadie.

Enseguida comprendió que era inútil hacerse esas preguntas para las que no tenía contestación racional alguna. Así que se había dejado llevar por esa corriente tan cautivadora en la que dos personas se abren con una sincronía mágica. Magia que le hacía retornar a la infancia y le hacia sentirse Peter Pan buscado a su hada, magia que acrecentaba su deseo por aquel ser duro y a la vez frágil, fuerte por fuera y tierno por dentro, un ser que le maravillaba día a día y del que no se quería separar.

Por eso al leer en la pantalla “me tienes para lo que quieras”, había de repente descubierto que por fín podía hacer la pregunta que íntimamente le había rondado los últimos días y que acababa, ahora, de descubrir:

- ¿Quieres ser mía?
- Sí.

Y allí estaba, absorto, gozoso, feliz, una vez más viviendo uno de aquellos silencios gozosos que por fín tenía con quien compartir. Saboreando, degustando y estirando hasta el infinito esos momentos mágicos que te llenan de orgullo y te elevan del cielo… recreando en su mente un eterno abrazo con aquel ser maravilloso, un abrazo de los que son mucho mas que un abrazo, un abrazo que los une más que cualquier otro abrazo…

All

Relato escrito por mi Amo

lunes

Lograr un equilibrio


El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio. (Platón)

Cuantas veces esta pobre sumisa tuya se a perdido en deseos inconfesables?
cuantas veces he sentido ganas de refugiarme en ti...?

Tantas que he aprendido a saber encontrar ese equilibrio donde el placer y el deber puedan dar sentido a mi vida sin hacerme sentir perdida.

domingo

El Amor


Para algunos tiene un día, uno donde se hacen regalos,celebraciones,homenajes y mas de esas estupendas cosas que para mi no tienen ningún sentido, porque para mi el Amor es algo que se merece simplemente sentirlo y disfrutarlo sin tener que demostrárselo a nadie...

viernes

Suya


Los inicios cuando volvemos la vista hacia atrás aparecen como si todo antes de ahora hubiese sido muy fácil, yo puedo decir que he mareado a mucha gente hablando de mis temores, de mis deseos, de mis defectos y de mis debilidades, se que por momentos me creía tan incapaz de poder hacer algo medianamente bien, que hasta opte por escapar, por despedirme del que actualmente ocupa mi mente, fue tanto el miedo y mis dudas que pensé que si escapaba lograría acallar todos mis deseos, pero no fue así, sucedió justo lo contrario, mientras mas acallaba ese lado, mas me apetecía verle, rendirme a sus pies, así después de hablarle muy en serio decidí dar el paso para mi mas sensato, aprendí a controlar mis miedos y mi vida,a reconocer que deseaba vivirlo todo de su mano y desde ese momento hasta ahora, sigo aprendiendo que consiste en dejar salir cosas que ya existen tanto dentro de mi, como dentro de el, se trata solo de amoldarlas, acompasar nuestros ritmos, nuestras mentes y nuestros deseos para que cada encuentro represente un reto y a la vez un placer para ambos.
Bien dicen que no hay peor lucha que la que no se hace...por ello sigo luchando por dejar salir mi lado salvaje ese que solo a el le dejo vislumbrar en mi, para que lo domestique, para que lo enjaule, para que lo someta y lo use como le venga en gana, para eso soy suya...

martes

Mis inicios como sumisa



Como algunas personas curiosas que buscan algo distinto quise saber que era esto del BDSM, hice una entrada a este mundillo de Amos y sumisas con la cabeza llena de mucha curiosidad y ganas pero también de dudas y temores, desde el primer día no pretendía otra cosa que explorar bajo mis normas y he de decir que entre a jugar con mis reservas, me propuse solo una cosa en concreto:
No extrañarme de nada y procurar abrir mi mente para lograr quedarme con lo que para mi era viable o posible, quizas por ello desde la primera hasta la ultima vez que entre a chatear me deje seducir con quien como yo hablaba de cosas que para mi merecian un respeto y sobre todo me mostraban un gran atractivo.
No puedo mentir, en mil ocasiones me calente y en otras muchas me desconecte desilucionada, con el paso de los días conoci Amos pues todas sabran que el genero masculino abunda y por medio de sus charlas comprendi hasta donde era real o fantasía, entre mis grandes fracasos destaco dar con un Amo y su estupenda sumisa experimentada, que me dejaron un desegradable sabor de boca, quizas porque no soy amiga de ir con prisas o sencillamente porque su sexo extremo me parecía y me lo sigue pareciendo incomodo ( por no dar detalles impropios que no viene a cuento). En ellos encontre lo que hace fracasar a tantas relaciones bdsm: La mentira, la falta de sentido común y la desesperación por llenar sus vidas con algo que termino costandole a ambos el equilibrio emocional.
Este es un tema al que me gustaría dedicarme con mas rigor pero no poseo si no mi humilde postura y desde ya digo por aclarar dudas, existen relaciones sin importar a que precio se dejan llevar por los ardores de lo extremo, poniendo en riesgo sus trabajos, sus vidas y su propia integridad, porque juegan con fuego y no siempre queman sus propias partes, también terminan ardiendo muchos junto con ellos.
A mi como dije antes esto me marco de una manera extraña pues aunque sabía que su relación es tan valida y tan adecuada como cualquier otra, me hizo retroceder y desvirtuar el magnetismo que sobre mi ejercía el bdsm.
Como de todo se aprende, me quede con dudas, miedos y normas para poder avanzar sin renunciar a saciar mis propios deseos, así di con dos grandes amigos Amos uno mi querido Dom y otro mi adorado Amo All, ambos representaron mi equilibrio, ya no por vivir sus experiencias con otro tipo de pautas, donde hasta hoy comparto muchas de sus visiones, si no tambien porque en ellos di con una parte que siempre logra cautivarme de un hombre y es

su enorme capacidad de darse.

Hablaría por horas de uno y otro pero solo quiero decir cosas que puedan valer para otras sumisas que se inician por este estupendo y fascinante camino de sexo.

Se encuentra la empatía, la comunicación, la verdad y el respeto...
solo y solo si se da con gente afín, con las ideas claras, con ganas e ilusiones de decir su verdad y compartir sus vivencias y eso casi siempre se intuye desde las primeras letras, no es necesario si no dejar pasar el tiempo, explorar y hablar mucho, porque no existe lo instantaneo al menos no en una sana relación que te aporte un cierto equilibrio, ese que te da muchos placeres y grandes momentos de lujuria...

Mis inicios como sumisa han sido duros y amables, llenos de normas y de caos, un mundo nuevo y plagado de sombras se a abierto para mi y he decir que me estremece, me sigue seduciendo, me hace vibrar y replantearme muchas cosas, porque mi sexualidad se ha quitado algunas caretas y lo que para mi es mas importante me permite seguir aprendiendo, sabiendo que no soy ni la mejor, ni la peor, simplemente soy yo misma y eso me gusta.

Besitos de canela picante para toda/os la/os que desean iniciar o continuar este ardiente camino...

viernes

Amos y sumisas



Para todos los que en su momento entraron a un chat, crearon un perfil o se hicieron con un nick para encontrar un Amo, una sumisa, una nueva experiencia que rompiera sus rutinas, solo puedo decir que existe, que se puede dar con un hombre al que te sientes muy afín, uno que logra respetar tus tiempos, que hace brotar tu deseo, uno que te enseña a callar y hablar de aquello que no hablarías con nadie mas...para todos los que como yo nos han tomado el pelo, nos hicieron llorar, nos acosaron, presionaron, humillaron y mintieron tantas veces que nos hicieron daño y lo que es peor nos llevaron a creer que no existía la gente legal y autentica, solo quiero dejar una nota de esperanza, porque un Amo para mi es un hombre que respeta tanto que aprende a leer dentro de nuestro ojos, que conoce como nadie nuestro cuerpo y por ello le place dominarle y poseerlo, porque sumirnos en placeres y torturas se trata de un reto y de una nueva conquista sobre nuestra mente, a veces me sentía muy poca cosa para el...
Hoy me siento serena, capaz de comprender que ni yo soy su vida, ni el es la mía, se trata de que cuando estamos uno frente al otro todo es valido y nada importa mas que complacernos, bajo sombras o luces, da igual el placer no conoce fronteras, se nutre de deseos...

jueves

Quiero sentir tu fuerza...




Quiero que juegues a colocarme con los pies hacia arriba









Que coloques mi cuerpo como te guste mas...








Eso me permite sentirte con toda esa fuerza que hay dentro de ti y que transforma esta entrega mía en puro y cálido deseo de ser como una pequeña presa, que sueña ser tu esclava, una que se doblega, que se postra ante ti y que solo desea darte todo cuanto es, porque se sabe presa dentro de un laberinto, uno que solo es menos oscuro si se ilumina con todas tus perversiones, porque solo dentro de tus manos soy una mujer enferma de oscuros y bajos deseos , una que se quema y se moldea bajo tus normas...esas que a pesar de salir de tu mente no hacen otra cosa que complacer la mía...
Por eso creo que el uno se alimenta del otro y juntos formamos un estupendo festín de auténticos pecados.



Eso soy mi señor una que adora pecar bajo su mano
y junto a su cuerpo...

Estas hermosas esculturas las he tomado prestadas de un artista esplendido y coloco su nombre
http://www.ateliersdartistes.com/dominique-regnier/images/navigation/domregnier_pt.jpg