jueves

El banquete




Tras muchas sesiones con mi Ama, en las que cada vez sentía como poco a poco (pues siempre fue su estilo sacar las cosas de a poquito, como si quisiese encontrar en su esclavo algo distinto) la pertenecía más y mas.
Asi, en estos momentos me sentía su fiel sumiso, su abnegado siervo, su perro, su puto, su esclavo, su juguete sexual y su duende de fuego.. todas y cada una de los roles y sensaciones que era capaz de generar en mí para luego sacarlos para su difrute cuando le viniese en gana.
 
Así sentía todo su enorme poder sobre mí pues era el centro completo de mi existencia... vivia por y para Ella.
 
Asi, cuando la sentía mi unica y completa dueña, Ama y Señora... cuando ya nada necesitaba sino estar a su lado y que me disfrutase como y cuando quisiese.. mi Ama, mi Duena, mi Señora decidió que había llegado la hora de ir más alla.
Y me lo anunció como siempre anuncia las cosas, casi de pasada, con el pleno convencicmiento de que haría lo que ella dijese.
 
"Hola, perro. Hoy he decidido que te des un banquete. Que te parece?"
 
Yo, que ante aquellas palabras pensaba que por fín tendría acceso a mi nirvana particular, su esplendoroso cuerpo, que me había negado durante el ultimo mes, rezongué de alegría y se me iluminaron los ojos de alegría y de luz por ella.
 
"Lo que Vd quiera, mi Señora.Gracias  por querer usarme de la forma que desee".
 
"Ya veremos si das las gracias, perro. "
 
"De entrada vistete, pq vamos a salir". Ponte la ropa que tengo preparada para ti"  
 y me hizo un gesto para que fuese a mi cuarto
 
Aquello me desconcertó, pues siempre había abusado de mi en privado y por unico ropaje había tenido mi collar... y el cinturón metálico de castidad  que siempre me ponía en el momento más inoportuno.
Así que, a cuatro patas fui a mi cuarto y sobre mi catre había unos pantalones negros superajustados que se abrían en cremallera por delante y con un velcro por detras, unas zapatillas de goma negras como las de los escaladores y una camiseta sin mangas negra muy ajustada que se abria tb por delante con una discreta cremallera.Estaba claro que iba a tener facil acceso a mi...
 
Me vestí diligentemente y la esperé de pie, en un rincon a que ella se acicalase... cuando la vi estaba preciosa con un sencillo vestido ajustado negro sin mangas y sin escote, unas medias finisimas, una pulsera ancha tb negra y unos zapatos preciosos
.. estaba increible.
 
"Ven aquí, perro"-- y seguidamente unió a mi collar una finisima cadena que unió a su pulsera...
"2 metros: eso es lo más lejos que podrás estar detras de mi, perro" y comenzó a andar con paso decidido.
 
Asi fue tras ella, con la mirada siempre baja y expuesto a todos los transeuntes... estuvimos andando un buen rato, hasta que entró en un lujoso restaurante...
 
Al parecer quizas me había equivocado y en realidad, iba a disfrutar de mi primera comida en público como perro de mi Ama... sería incómodo pero sabría estar a la altura. Mis esperanzas crecieron cuando  atravesamos todo el gran comedor y el maitre nos guió hacia una sala anexa más privada......donde había esperando varios comensales!
 
-"Búenas noches a todos. Espero no haberos hecho esperar demasiado.Os presento a mi perro axel, que, a partir de este momento está a disposición de todos vosotros"
 
Aquellas palabras me helaron la sangre, de tal forma, que aunque  desde que entré en la salapercibia que había mas gente, aun no había levantado la mirada: , pero ante aquellas palabras la levanté, y mi Ama, que me conoce mejor que nadie, me soltó una sonora bofetada nada más iniciar el ademán de levantarla, de manera que me hizo bajarla de nuevo..
 
Nunca me había pegado asi, con tanta furia... asi que empecé a intuir que aquello realmente iba a ser una  dura prueba.
 
-"Cuando te he dado orden para que levantes la mirada?"
 
_"Lo siento, mi Señora" me atreví a decir
 
-"Eso merece un castigo, de inmediato.""Alguien ha traido algo con lo que azotar?"

-"Si, una paleta de cuero"  respondió una voz de mujer
 
Mientras, mi Ama, me indicó que me pusiese contra la mesa exponiendo mi culo y me arrancó el velcro que cubría mis nalgas.
 
--Cogió la paleta de cuero y me dió 20 azotes, que, aunque dolieron, lo que mas me dolió fui mi humillación y, sobre todo, haber fallado a mi Ama.
 
Tras el castigo, me quitó el resto del pantalón, me quitó la correa y meindicó que podría comenzar el banquete, y con la mano, me indicó que mi sitio estaba debajo de la mesa.
 
"Ya puedes empezar tu banquete, axel... satisfarás los deseos de todos los comensales..."
 
Y un mundo de piernas abiertas se abrío ante mí... de labios y penes que reclamaban mis servicios... cuando yo solo deseaba uno... mi guarida, mi nirvana, mi maná particular..el de mi Ama y señora... justo el único que no se me ordenaría lamer...
 
Continuará...

3 comentarios:

sumisa didi dijo...

interesante relato querida, estoy ansiosa por leer el resto, un besito

AMOR dijo...

Hola corazon!!!!!!
Sin duda alguna como siempre ionteresante sensual y llego de entrega y pasion.

PD: erdona esta ausencia, pero las vacaciones mis fieras me absorben
TQM!!
BESAZOS MI NIÑA LINDA!!!!!!!

pj dijo...

Un relato super excitante, qué envidia me dais.
Yo un sumiso sin Ama , me deleito con esta historia, pura entrega, pura sumisión, puro placer, excelente literatura.
¿Para cuando en resto ?