martes

Releyendo


RELEYENDO
Sereno, pausado, gozoso, leía y releía una y otra vez aquellas palabras tan cortas y sin embargo, tan inmensas para él.

Como siempre, en las primeras horas del día, la conversación había fluído por los sinuosos recovecos de lo más profundo de su intimidad, con una naturalidad rayana en lo insultante.
Siempre había sido así, desde el principio, pese a que apenas unas semanas atrás eran unos perfectos desconocidos.

Al principio, se había preguntado inútilmente qué tenia aquel extraño ser para haber captado tan pronto su esencia, para beber tan ávidamente las palabras que habían pasado desapercibidas para otros… si bien, en el fondo de su ser, sabía que no habían sido las mismas palabras… que había entrado como un alien en las mismas entrañas de su mente, abriendo todas las puertas de par en par y haciendo que sus dedos dibujasen sobre el teclado una precisa litografía de sus pensamientos más íntimos, que no había revelado jamás a nadie.

Enseguida comprendió que era inútil hacerse esas preguntas para las que no tenía contestación racional alguna. Así que se había dejado llevar por esa corriente tan cautivadora en la que dos personas se abren con una sincronía mágica. Magia que le hacía retornar a la infancia y le hacia sentirse Peter Pan buscado a su hada, magia que acrecentaba su deseo por aquel ser duro y a la vez frágil, fuerte por fuera y tierno por dentro, un ser que le maravillaba día a día y del que no se quería separar.

Por eso al leer en la pantalla “me tienes para lo que quieras”, había de repente descubierto que por fín podía hacer la pregunta que íntimamente le había rondado los últimos días y que acababa, ahora, de descubrir:

- ¿Quieres ser mía?
- Sí.

Y allí estaba, absorto, gozoso, feliz, una vez más viviendo uno de aquellos silencios gozosos que por fín tenía con quien compartir. Saboreando, degustando y estirando hasta el infinito esos momentos mágicos que te llenan de orgullo y te elevan del cielo… recreando en su mente un eterno abrazo con aquel ser maravilloso, un abrazo de los que son mucho mas que un abrazo, un abrazo que los une más que cualquier otro abrazo…

All

Relato escrito por mi Amo

4 comentarios:

Lunna dijo...

A veces solo una o dos palabras son necesarias para comprender hasta lo mas profundo de cada uno, sin necesidad de mas.

Besos.

Lunna.

Yemaya dijo...

Es verdaderamente hermoso lo que ha escrito y lo que le has hecho sentir desde un principio. Es cierto, a algunas veces no hace falta mucho, es sentirse, es mirarse y pocas palabras bastan para darse cuenta de que eres la persona deseada.
Os dejo un beso y un susurro muy tierno

Julia - Tu isla encantada dijo...

Precioso y tierno escrito.
Realmente eres una mujer maravillosa mi querida Alexia, si no, no hubieses sido capaz de hacerle sentir tantas y tan bellas cosas a tu amo. Y él, también es una persona de lo más tierna. Os felicito a los dos por ser como sois y por haberos encontrado, pues no hay duda que sois el uno para el otro.

Mil besitos para ambos,

maiKO{RJ} dijo...

En ocasiones solo una mirada es fruto de una felicidad eterna.
Saludos a ambos