miércoles

Te espero


Te espero para un nuevo encuentro
uno donde podamos darnos lo que ambos hemos guardado
uno donde yo pueda sentirme tuya y tu seas mi dueño...

Me gustas tanto Amo que a veces no me cabe en el cuerpo tanto deseeo...
y es cuando se me desborda y me vuelvo una gatita en celo
que pide a gritos tenerte cerca
para acariciarte y ronrronearte al oído
para darte mimos y estrujarme junto a tu piel

Eso necesito ahora y nuevamente guardare todo
donde pueda sacarlo cuando estemos frente a frente
para disfrutarnos y marcar nuestros tiempos al ritmo que me pidas...

Soy tuya y mi mejor regalo es sentir que me usas a tu antojo
siendo tu placer y tu el mio...


por eso te espero ya sabes donde vivo y
que puedes pasar cuando tu así lo desees

Tuya alexia...

domingo

Estimulos...

No hay nada que me estimule mas que jugar con mis recuerdos, sacarlos de mi cajita secreta y desmenuzarlos uno a uno...mmmm  

jueves

Atada a ti...

La espera...








LA ESPERA



Has llegado sola al hotel. pese a la inquietud e incertidumbre todavía resonaban en tu mente las instrucciones que te dí por telefóno, claras y concisas. Y pese a que tu corazón retumba en su caja cada vez que sientes mi voz (mezcla de aspereza y dulzura, suave y firme a la vez), te concentras en recordar una a una todas y cada una de mis palabras.

"Hotel Silken". Habitación 276. Coge las llaves en recepción.

Y es lo unico que sabes. Aun no le has visto nunca al natural, aunque no es lo que te importa. habéis hablado cientos de veces por email y has sentido hasta donde puede llegar su voz en tí.Aún así, no sabes ni lo que quiere ni cuando lo quiere, lo que te inquieta. Porque no te gustaría empezar esto con mal pie.

Nerviosa, pero decidida, atraviesas el umbral de la puerta del lujoso hotel y te diriges con paso firme hacia recepción, con pasos raudos y largos que superponen y enmascaran la excitación que te agita por dentro.

"La habitación 276, por favor".

ya tienes la tarjeta en tu mano y, con tranquilidad, esbozas una mueca de sonrisa al recepcionista mientras con la mirada ya buscas la ubicación de los ascensores que te lleven al segundo piso.Una vez los tienes localizados, respiras hondo y, con la mayor parsimonia de la que eres cxapaz, te diriges hacia ellos, como si hubieses caminado por este lujoso hotel desde tu más tierna infancia.

El gong del segundo piso antecede al enorme y ancho pasillo que se abre a tu mirada... parece un hotel tranquilo, que aguarda tu presencia.. 202 has de recorrer un interminable pasillo, de moqueta roja y empiezas a intuir que tu habitación será la ultima... cuando, al llegar al final del pasillo, descubres que se divide en dos como una T y diriges tus pasos a la derecha...,252.... aun queda un trecho... va a quedar en mitad del pasillo, a la izda.... y así,es, observas que es la habitación que queda justo enfrente de unos ascensores que no habías controlado....

"Estara dentro?"

Llamas con los nudillos y solo obtienes el silencio por respuesta.... asi que, respirando hondo, introduces la tarjeta en su cajetín fijándote bien en introducirla correctamente, esperas a que se encienda el led verde, la retiras, y con decision, abres la puerta....


La habitación es enorme y está completamente vacía...,así que deberas esperar, sin instrucciones..., quizas te llame por telefono...

Relajada, te diriges al baño, para darte una ducha, cuando ves una cajita cuadrada sobre la encimera del lavabo,con una nota...

"ABRELA"

De nuevo notas como se acelera de súbito tu corazón....

la cojes con cuidado y la abres, dentro ves que hay una camisa negra transparente, un liguero negro , unas medias negras y unas pinzas unidas por una cadena... son de un tejido supersuave imaginas como puedes quedar con esas prendas cuando observas que, al lado del bidet, escondidos hay unos zapatos negros de tu número con unos enormes tacones.

Risueña e ilusionada, porque ya te sientes preciosa con esas prendas, te das una ducha relajada,tranquila, caliente... sintiendo como las gotas de agua recorren tu piel, y comienzas a sentirte verdaderamente bien, sientes el suave tacto de las medias sobre tu piel, cómo los zapatos encajan a la perfección y lo sexy que te hace el liguero, retiras la camisa del fondo de la caja,cuando reparas en un sobrecito que se te había pasado por completo..., lo abres, nerviosa...

y un escalofrío recorre tu piel, al recordar la exacta ubicación de la habitación....


"ESPERAME, CON ESTAS PRENDAS, EN EL QUICIO DE LA PUERTA, ABIERTA EN CRUZ"
Te levantas y buscas de nuevo el suave reparo de las gotas de agua de la ducha, que permitan serenar tu mente y tu espíritu… y, por unos breves instantes logras relajarte y prepararte para recibirme.


Con cuidado, con esmero, tras secarte, te pones las escasas prendas mientras sientes como un enorme nudo en el estomago va tomando forma dentro de ti. Ya estás preparada, pero aún debes de recobrar fuerzas para lo más difícil, abrir la puerta y esperar su llegada….

Decidida, y sin mirar, abres la puerta y te colocas en posición, aguzando al extremo los oidos… afortunadamente, sabes que no soy tan perverso, hay una calma total en el hotel, y sabes que la habitación esta en un piso alto… no obstante, la sensación de indefensión y de exposición, sigue ahí…

“Siempre se me hace tan larga la espera, intentas enseñarme a disfrutar de ella pero aún no soy capaz de hacerlo como a tí te gustaría. Escucho el silencio mientras pienso que mi deseo es el tuyo, ¿qué desearas esta vez?, ¿qué estarás pensando?, ¿qué habrás preparado?, y yo, ¿seré capaz de complacerte como tú esperas que lo haga?, deseo hacerlo, ¿por qué estaría aquí si no?. Aparto mis pensamientos por un momento y vuelvo a escuchar el silencio, tardas mucho esta vez, o así lo siento.

Escucho tus pasos acercándose, mi piel se eriza, mi cuerpo se tensa por completo, pues no sé quien es, no ha subido por el ascensor, sé que no te gusta que ice la mirada.. los pasos son ya mas perceptibles y fuertes y, estoy a punto de levantar la mirada,cuando percibo tu suave olor a nenuco, y esbozo una tímida sonrisa, porque sé que eres tu, mi amo...

Estás detras de mí, escucho tu suave respiración, no te gusta hacer ruído, lo sé, pero he aprendido a escucharte en el silencio. Un dedo, sólo un dedo tuyo recorre mi espalda, es tu saludo, y de nuevo el silencio. ¿Donde estas?, ¿qué haces?, aún me haces esperar un rato mas, estoy nerviosa, lo sabes, te gusta observar la reacción que tu llegada causa en mí, mi respiración se agita, mis nervios afloran hasta mi piel, y disfrutas de esa visión, te gusta saborearla tranquilamente y mientras lo haces sientes como mi deseo por sentirte aumenta, me cuesta tanto controlarlo, pero sé que debo hacerlo, sólo puedo esperar hasta que tú decidas. Desde dentro de mi cabeza, sin que mis labios se muevan un ápice, te digo, por favor necesito sentirte, estoy dispuesta, sabes que haré lo que quieras, sabes que sentiré lo que hayas decidido que he de sentir….
pero rompe este silencio que ya no soporto.

La habitación sigue envuelta en silencio, me concentro en escuchar, ni siquiera oigo tu respiración, me siento agitada, sería tan fácil, sólo tendría que abrir los ojos y mirarte, me cuesta trabajo resistirme pero sé que no debo hacerlo. Oigo como te acercas, por fin, siento tu respiración cerca del lóbulo de mi oreja, "tranquila", es apenas un susurro, una de tus manos acaricia mi cuerpo, levemente, es sólo un roce. Oigo como te alejas de nuevo, mi mente te grita "no, otra vez no, por favor no te vayas".
Trato de adivinarte, te acercas a lo juguetes, sé que los estás observando, compruebas cómo he cumplido todas tus instrucciones y todo está preparado como tú habías ordenado. Es en este momento, cuando la mezcla de incertidumbre y deseo alcanzan ese punto que me lleva a sentir esa extraña sensación que me excita y me asusta a la vez, lo sabes.
Estas cogiendo algo, no necesitas pensar, ya lo has imaginado, sé que lo has preparado incluso antes de que supieramos que ibamos a vernos. Me das un par de suaves palmadas en el culo, y acaricias con suavidad mis labios, ya húmedos, me ordenas abrir los ojos y mirarte, te gusta ver la expresión de mis ojos, te lo agradezco, me reconforta y me inquieta tanto poder mirarte, tu mirada dulce y firme al mismo tiempo, sólo alcanzo a ver tus ojos unos segundos, te sitúas detras de mí colocas tus manos sobre mis ojos, mientras lo haces pienso que no he podido ver qué habías cogido, y me inquieto, otro susurro "cierra los ojos, disfrutaremos".

MasterKeith

miércoles

Te deseo...

SUEÑOS DE ADULTO

SUEÑOS DE ADULTO
Llueve como si no hubiese llovido nunca, como si las nubes quisiesen desquitarse por tantos días de presencia sin ofrecer a la tierra el preciado maná.

Una noche más, sólo otra. Una cita que, según transcurren los minutos se le antoja más extraña. ¿Qué demonios hace allí esperando a un desconocido?
Remueve el té y se obliga a hacerlo despacio, fingiendo desgana, lejanía, distancia de todo lo que la rodea. Pero está nerviosa, no demasiado pero sí lo justo para sentirse incómoda, porque no hay razón; nunca la hay cuando se trata de hombres…

Una equivocación al marcar el teléfono algunas noches antes, y se había encontrado hablando durante horas con un perfecto extraño, dejándose llevar por el enigmático influjo de una voz que la hacía estremecerse y vibrar. La intimidad fue haciéndose mayor y las palabras surgían solas, como si fuese algo natural, sin embargo nada de aquello lo era.

A aquella primera conversación siguieron otras, ya no eran errores sino de la voluntad (si es que la voluntad de hacer algo puede ser un error). Cada noche a la hora mágica, sonaba el teléfono y se permitía a sí misma volver a creer en todo aquello que hacia años había desterrado con la excusa de que ser realista hace siempre menos daño.

Se dejaba envolver con palabras, suspiros quedamente desgarrados, por heridas y carencias propias y de aquel extraño que la hacia soñar, desear creer y, al mismo tiempo, desconfiar de si misma y de su cordura…

Seguramente ni era real, sólo el producto de dos soledades que se encuentran una madrugada cualquiera en cualquier lugar por pura casualidad.
Pero solía encontrarse diciendo cosas, que por mucho que estuvieran en su interior, escondía desde hacía tanto tiempo que ya ni recordaba la causa.
El cinismo protector de las almas sensibles la ayudaba a esconderse de todo, a aparecer indiferente, calmada y fría.

Rara vez dejaba traslucir lo que sentía o pensaba, entrenada como estaba en parecer firme, dura e independiente. El físico ayudaba, alta, delgada, de rasgos angulosos y mirada esquiva. Callada, observadora de todo a su alrededor como si estuviese esperando siempre un golpe que había llegado demasiadas veces, como para poder olvidarlo.

Sería un fracaso, lo sabía. Todas sus citas lo eran. Pocas pasaban la prueba del Bar y de la charla por intrascendente que fuera, algunas pocas llegaban hasta cerca del portal. Menos de las que la gente imaginaba, terminaban en un roce de pieles más o menos agradable pero que no dejaban más huella que algún rastro de fluidos corporales que desaparecían con una ducha, y siempre en terreno ajeno para poder volver a su guarida sin sobresaltos.

Miró el reloj de la pared, ya era casi la hora… Hizo un repaso mental de su posición, quería observar sus movimientos (cobijada en el rincón más oscuro para hacerlo con calma) desde el mismo momento en que empujara la puerta para entrar, quería ponerle el piloto automático al desengaño antes de que surgiese buscando una retirada estratégica antes de tomar contacto real.

Se conocía, si la voz la había atrapado y hecho soñar a través del teléfono sería peor al natural, peor… no, más subyugante.
No necesitaba distracciones de ése tipo, ya llegaría el momento, (sino sentía la necesidad imperiosa de salir por la puerta de atrás) de perderse en ésa voz y unos ojos (seguramente) tan desgastados como los suyos propios pero capaces de brillar fugazmente ante una visión agradable.

¿Qué le gustó su voz? Seguramente no iría acompañada de un físico a su altura. A ése pensamiento se agarró mientras acentuaba su pose de mujer fatal, descreída y dura una vez más.
¡Maldita sea…! (se reprende interiormente) lo vas a estropear todo si sigues balanceando el zapato y las caderas al compás de la música…
INDIFERENTE, ¿recuerdas?

Han caído hace ya los últimos telones del primaveral día tras el horizonte, cuando por fin entro en el local en que hemos quedado.

La puerta se abre una vez más, hoy el bar está más concurrido de lo habitual, probablemente porque la gente entra a refugiarse de la lluvia… mejor, así puede pasar más desapercibida y aprovechar los segundos que él tarde en adaptar su vista a la semi-oscuridad del local, para observarle a gusto.

El lenguaje corporal muchas veces había sido su aliado para reconocer personas o situaciones potencialmente peligrosas, como para desdeñarlo.

Es un local tranquilo, a media luz, con el suelo de madera oscura y el mobiliario de los viejos cafés de toda la vida, con las mesas de mármol blanco y la sillas de madera.

... Mira a su alrededor pausadamente, fijándose en los detalles. No parece nervioso, sino que está evaluando el lugar, el escenario del primer encuentro con ojo crítico. Una sonrisa breve, perezosa y torcida en sus labios finos da a entender que comprende la intención de ella al sugerir ése local; es la noche de la fantasía, del disfraz, de la aventura en blanco y negro porque hasta la música que está sonando, le transporta a algún tugurio de Chicago o Nueva York de los años cincuenta. Vuelve a sonreir, ahora se alegra de la lluvia, de la gabardina empapada y se prepara mentalmente para seguir el juego y ser ... ¿Tal Vez, Bogart? para ella…

Hay poca gente y de música de fondo se escuchan piezas de jazz, en este caso creo reconocer los últimos acordes de una pieza del piano de Tsuyoshi Yamamoto.

Estoy calado hasta los huesos, pero no me importa. Sé que me está mirando, que lo hace desde que entré, Porque desde que he abierto la puerta el calor de tu cercana presencia me reconforta. Siento que estás esperándome, aunque no sé muy bien dónde. Es mi sexto sentido, que funciona como siempre, solo que esta vez de una forma mucho más a acusada, más perceptible.

No nos hemos visto nunca, pero estoy seguro de que te reconoceré de lejos.

Como siempre que me acelera la prisa, tiendo a ralentizar mis movimientos, haciéndolos exageradamente lentos. Estirando mi deseo y saboreándolo, resincronizando los latidos del corazón y reduciéndolos para dominarlos.

Me acerco a la barra, pausadamente, mientras me quito la gabardina empapada, la doblo meticulosamente y la dejo con toda parsimonia en la silla de una mesa vacía, junto al libro completamente empapado y una taza de café que aun no han retirado.

Hay poca luz en el local, y no ha n hecho sino empezar a sonar los primeros compases de "Dancing in the dark", cuando percibo una silueta apretada, como acurrucada, contra la barra en una esquina. El leve movimiento a mi izquierda capta toda mi atención, pero disimulo, como lo estás haciendo tú. Mi mirada queda prendida unos segundos del suave balanceo de un pié delgado enfundado en unos zapatos negros de tacón altísimo. Cuando te das cuenta, paras el pié de inmediato y lo posas firmemente en el travesaño del taburete… ¡Eres tú! Pero no eres Bacall, sino más… Verónica Lake escondiendo la mirada tras una cortina de pelo rojo sin atreverte del todo a levantar la cabeza, como mirando de soslayo, sopesando si el riesgo vale la pena o no…

Cojo una ultima bocanada de aire y, sonriendo, decidido, y sin dejar de mirarte, me dirijo hacia ti…

Sé ha entendido el juego que le propongo, es algo intangible, pero lo sé, soy testigo de la creación del personaje. Respiro hondo, hasta ahora ha sido perfecto, pero lo estropeará hablando y con las preguntas de todos…
Ruego en silencio: No, no lo hagas, sé diferente, sé él… el que necesito esta noche, el que he soñado noche tras noche mientras te escuchaba… Sedúceme.

Conforme me acerco, y mientras percibo el crujir de la madera bajo mis pasos decididos, observo frente a mí un gran reloj que marca las once y me doy perfecta cuenta de que sobran las palabras, porque lo que de verdad necesito es el calor de tu cuerpo.

Así que sin mediar palabra y, con suavidad, pero con decisión, cuando estoy apenas a medio metro de ti, alargo mi brazo y acerco tu talle al mío con firmeza, mientras nuestras bocas se buscan desesperadamente en un beso sin fin.

Las gotas de mi pelo empapado resbalan por mi cara y se posan en tus pómulos mientras nuestras bocas se retuercen de deseo súbito y con placer. Y sientes nítidamente como ese beso interminable hace crecer mi deseo por ti, y como un cuerpo ya nunca más extraño para ti, se abre hueco entre los dos.

No hay palabras, no hay presentaciones, no hay preguntas… no hay lucha de voluntades ni fingimiento ahora, solo sensaciones al desnudo y un sentimiento mutuo de reconocimiento intimo. ¿Química? Sea lo que sea es brutal, temblamos ambos presos de una pasión y un deseo que nos sorprenden pero que no nos hacen precipitarnos fuera del Bar para darles rienda suelta…
Al fin una mirada y un acuerdo tácito de degustarlo segundo a segundo, de no apresurar nada, de dejarlo fluir a su ritmo y con sus tiempos propios…

Nuestros cuerpos no pueden ya separarse, ¿Para qué iban a hacerlo si luego se van a reclamar en cuestión de segundos?
No parece que ni a ti ni a mi nos importe mucho el qué dirán…

No pueden separarse porque no quieren y desean seguir siendo solo uno… mientras comienzan a moverse acompasadamente al son de la música de Krall.

En un compás que durará toda la noche pase lo que pase, vayamos donde vayamos y hagamos lo que hagamos…

Toda la noche, y quinientas noches más.

MasterKeith













Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies el objetivo, busca un nuevo camino para llegar a él...

(Confucio)

lunes

Frases



No se puede sentir el fuego sin quemarse ...




















Si la sensualidad del arte de las cuerdas nos atrae, acerquémonos a el con humildad, con pasión y con dedicación. Todo el esfuerzo que empeñemos en ello nos será devuelto con creces








domingo

Cuando estoy feliz te deseo mas...






















Hay días como hoy donde por varios motivos estoy feliz,radiante y plena cuando mi cuerpo logra desearte mas, de una manera unica e intensa...

Sueños de niño


SUEÑOS DE NIÑO
Se dirige, sin prisas, hacia esos cristales que ejercen de imán, desde el mismo momento en que había comenzado a hablar con ella, desde que se había instalado de forma permanente en su pequeño mundo de privacidad. Lo ha venido haciendo, de forma ávida y fiel, cada vez que entra en el centro comercial cercano a su casa, en donde está situada la pequeña tienda de lencería alegre, jovial y luminosa, que tanto le atrae.

Tiene la extraña sensación de que, tarde o temprano encontrará lo que busca. Y mientras, no pierde el tiempo, porque su mente se recrea imaginándola con las prendas que los maniquís mudos, inermes, sin vida, lucen con mucha menos gracia que ella. La imagina esbelta, pelirroja, liviana y confiada, mientras, sintiéndose observada, con deliberada parsimonia, y con una sonrisa y mirada engatusadoras, se prueba los diferentes modelitos que la hacen aún más deseable y atractiva, más sensual y luminosa, más bella y resplandeciente.

Como muchas tardes, con las manos llenas de bolsas, va hacia su nuevo dorado, más despacio de lo habitual, porque aún le duele el pie después del último percance doméstico… pero no le importa, porque sabe que los dolores se difuminarán como por arte de magia en cuanto evoque a su hada.

Ya desde lejos, se ha dado cuenta de que han vuelto a cambiar el escaparate, lo que provoca una sonrisa maliciosa en su semblante al disfrutar por anticipado los momentos que vivirá imaginando nuevos modelos con los que vestir a su muñeca.

Pero enseguida se da cuenta, de que esta vez un maniquí de pelo cobrizo, en una de las esquinas del escaparate, en un lugar secundario, llama poderosamente su atención, y, a unos metros del mismo, suelta de repente las bolsas y se dirige, hipnotizado, hacia lo que él sabe, es para ella.

No tiene dudas, es lo que estaba buscando, y, tiene la completa certeza de que, pese a la aparente sencillez de las prendas, estas solo han sido diseñadas para un único destino, el más hermoso de todos…

Pegado al cristal, como los niños ante el escaparate del regalo deseado, imagina por unos instantes lo bella y preciosa que está y, mientras lo luce, radiante, felina, seductora, para sus ojos, él se sumerge en su mirada de mujer dichosa y feliz, incrédula y maravillada a un tiempo, y disfruta de su alegría al sentirse de nuevo hermosa, deseada y especial, mientras comparten un instante más, uno de tantos otros llenos de magia que los esperan a los dos a la vuelta de la esquina.

Abre la puerta y entra en la tienda…

Y él, voyeur privilegiado, la goza en su plenitud.

Masterkeith



EN LA COCINA

Estás en la cocina, preparando la comida, canturreando, como siempre, moviendote en tu propia melodia y no has percibido mi presencia… estás de espaldas, cocinando totalmente embebida en tu tarea, disfrutándola. Sigilosamente, me acerco hasta ti y rodeo con mi brazo tu cintura, das un saltito, asustada, mientras vuelves la cabeza… deprisa, yo, con la otra mano, pongo mi índice sobre tus labios en señal de silencio…, giro tu cabeza hacia mí (sigues dándome la espalda), y te muerdo suavemente la boca, esa bóca húmeda y hermosa, antes de darnos un beso largo y profundo… eres cálida, te vuelves cera en mis manos, te dejas modelar y suspiras de placer sólo con ése roce...

Despacio, con ternura, tapo tus ojos con una cinta negra, de forma y manera que no puedes ver nada, lo que aviva tus sentidos y tu piel, te estremeces y la respiración se te acelera, pero no te apartas, lo deseas, me deseas...



Deslizo mis dedos por debajo de tu ropa buscando tus pezones para jugar con ellos y estirarlos, primero suavemente (gimes quedo) y luego con mas fuerza, estirándolos cada vez más y ahi es donde dejas de gemir dulcemente y empieza a salir de ti la zorra que llevas dentro y que me vuelve loco, que nos enloquece a los dos a un tiempo , mientras mi pene, ya erecto, de vez en cuando se aprieta contra tu cuerpo, para que sientas cuanto te deseo, tus brazos, hacia atrás, tantean para agarrarme, cuando te das cuenta que estoy completamente desnudo… ya llega, está aqui la ninfomana insaciable que habita en tu cuerpo y que cuando sale lo llena todo de pasión y entrega sin limites, porque eres una enferma sexual, pero no para ti, sino por mi, no por tu placer sino por el mio, para dar, no para recibir... Y un subidón de deseo recorre todo tu cuerpo que ya late acompasado con el mio.



Seguimos así un rato, respirando al principio, jadeando después, mientras mi mano derecha se desliza hacia abajo buscando tus otros labios, que requieren su atención, mientras con la cabeza vuelta y estirada hacia atrás, nuestras lenguas se aparean como las serpientes… de la misma forma apasionada y casi letal... ¿Alguna vez te he dicho que sueño con morir asi? ¿Envuelto en un beso eterno contigo?

De vez en cuando, con energía inusitada, mi mano se descarga sobre tus nalgas sin compasión, llenando el aire del sonido restallante de cada golpe, mientras tu culo, poco a poco, se va enrojeciendo. Y te enciendes por dentro sintiendo mis dedos jugando en ti. Eres mia, MIA... siempre cada segundo en cada cosa, con todo, para todo... ME haces sentir la plenitud cada vez de todas las formas que habia imaginado y sé que todavia descubriré alguna más. Soy tuyo y lo sabes también, por eso no regateas, no pones condiciones ni limites, te sientes segura, no los necesitas, eres libre de irte por eso decides quedarte, sólo porque si, no porque no creas que hay lugares mejores, sino porque te sabes en tu lugar y aqui nunca te has sentido extraña.

Somos dos, y a la vez, uno a través del otro de forma tan intima que muchas veces no sé donde acaba uno y comienza el otro...

No son necesarias las palabras, apenas ya ni los gestos. Te tomo o me tomas, nos seducimos siempre y de la forma mas completa y compleja que jamas imaginé porque se implica todo; el fisico, el espiritu, el intelecto...

Ahogas una queja cuando dejo de tocarte un instante, tu cuerpo instintivamente se mueve buscando mi mano... un gesto de frustración, contrariada de que me haya atrevido a sacarte del sopor de ésas caricias que lo han despertado todo y te han convertido en arcilla entre mis manos...

- No te vayas...

- No me voy.

Te hago esperar unos minutos, quieres no moverte pero estás inquieta...

Finalmente, cuando ya no puedes más, un inusitado olor a cera reclama tu atención…

... Y una sonrisa maliciosa dibuja tu boca antes de susurrar de una forma que siempre me erizará la piel:

Soy tu esclava, Mi Señor, haz conmigo lo que quieras...

MasterKeith

viernes

Emociones:

Las emociones que siento desde que inicie en este camino llamado bdsm, ese que me permite sentirme profundamente tuya, que no hace otra cosa que desearte a diario ...son tantas y tan intensas, por eso las reflejo en esta imagen que para mi representa la libertad de pertenecerte y el deseo de volar cada vez que ambos compartimos la experiencia de un nuevo encuentro.



Lecciones:



Son tantas las lecciones que he aprendido contigo, pero por ahora diré que la mas importante de todas es creer ...
Tu mi dueño y señor me has enseñado a reconocer que no debo ser tan desconfiada , con toda tu dedicación y constancia me haces ver que era yo la equivocada, porque en ti puedo creer y eso me permite tener mas fe en la vida, se traduce en un halo de energía positiva que me motiva a dejar mis eternas dudas de lado.


Visiones:

Sensaciones







Olfativas,Visuales,Intimas...