miércoles

Un nuevo encuentro...








Casi si saberlo había día a día construido con mimo y con esmero como sería la próxima sesión bajo el dominio absoluto de su Amo, ese ser al que concedió un poder especial sobre ella, al que libremente había ido cediendo poco a poco todo el control...su mente ya no era capaz de detenerse, se regodeaba en pensar una y otra vez como se dejaría usar, azotar, humillar y todo cuando quisiera el, ya no podía dar marcha atrás aunque esa idea se le pasara varias veces por la cabeza, una la mas reciente estaba muy marcada en su pensamiento, porque debido a su gran temor a continuar con todo, hacia muy poco había dudado de su Amo, esa gran duda tal vez existentente solo en sus temores, se había alimentado y le había dicho casi entre susurros en su reciente charla que dudaba ser la unica en su vida, sus fantasmas le acechaban en forma de celos, solo para espantar al ansiado encuentro...pero su Amo que es un hombre ante todo pasciente, constante y serio , haciendo uso de su valentía y su gran arte de seducción, logro devolverle la confianza en ella misma, reforzando su valia ante el, lamento tanto el haber cometido ese error que deseo y pidio ser castigada. Su Amo le indico como sería ese castigo: debía llegar al hotel donde sería el encuentro con un vestido de falda amplia a media pierna, sin ropa interior, con las bolas chinas que el mismo le había dado dentro de su vagina, entrar en la habitación con una bolsa cargada de todos los encargos que el mismo le iria haciendo durante la semana que faltaba para verse.
Su orden fue: " Compra cuando me desees mucho algunas cosas en sitios donde me recuerdes, cosas que pueda usar para darte placer o dolor, solo piensa en que seran usadas por mi en ti " y así lo hizo, compro en lugares donde seguramente nunca habría imaginado podría encontrar; pinzas,cuerdas,velas,pañuelos,cadenas,etc..la orden era esa y después de estar dentro de la habitación sentarse justo al borde de la cama, dejando ver sus piernas y su sexo con la anilla sobresaliendo por en medio de sus labios, con las piernas muy separadas, colocarse un antifaz y colocar las manos a su espalda.
Llegado el día tan esperado las horas trascurrieron muy despacio, quiso apurarlas a la hora de salir de su casa, pero surgieron asuntos que solo retrasaron para su pesar aquella ansiada salida, ya en su coche de camino al hotel, las calles de la ciudad se difuminaron un poco y su pensamiento se centro solo en deseas a su Amo...aparco con calma, tomo la bolsa con todo y subió hacia el piso 6 para adentrarse por el pasillo a la habitación, ya hacía un rato un sms la había sacado de su letargo y le había confirmado dentro de que habitación debía esperarlo, que su infierno y su cielo estaban en la 609, le temblaba todo, desde las manos nerviosas hasta la punta de los pies, las rodillas le hacían dudar en cada paso que daba, pero lo hizo y al respirar suavemente vio que la puerta estaba semi abierta, paso, vio sin mirar y dejo la bolsa donde le había indicado, se situó encima de la cama y sin poder ver nada por aquel antifaz oscuro espero a que saliera de donde le esperaba...ella solo noto sus pasos cerca , sin detenerse, sin siquiera verla y podía sentir como su corazón no paraba y que con cada sonido externo se agudizaba su sensación de abandono... mas tarde le sintió junto a ella, esta vez pudo notar su mirada, sin saber que cosas estaba haciendo podía percibir su calor cercano y escucho su tibia voz: " No se si quiero usarte perra has dudado de mi " en ese momento se sentía pequeña y asustada, en sus manos estaba y le dejaba saber por medio de su silencio su vergüenza y su culpa, entonces volvió a hablar " Porque te haz pintado las uñas de los pies " pero su pequeña y frágil voz no salia, apenas era capaz de pensar y entre susurros logro decir que solo por estar mas guapa para el,  su Amo protesto, diciendo: " No te escucho perra, habla mas alto " se podía notar que no era el Amo amable y dulce de los anteriores encuentros, se le notaba enfadado, defraudado, con ganas de castigar y educar a esta pobre sumisa suya, hacerle comprender lo que por tantas veces le repite casi a diario "Eres la única, mi única sumisa, mi único amor y mi única presa"...se sintieron sus pasos alejandose hacia el baño y luego volvia, al momento pudo sentir como urgaba dentro de ella las anillas de las bolas, le pregunto: " donde estan " ella siguio hablando muy bajito, contesto que alli y le indico con su mano donde, este retiro la mano y busco con brusquedad el mismo, las encontró y las saco de un tirón, como diciendo con un solo gesto que era el y solo el su dueño. El deseo se hizo patente en esas bolas pringadas de su esencia y se lo hizo saber acercándoselas a su boca diciéndole : " chuparlas perra, siente tu propio sabor, ese que te desnuda ante mi y te muestra como lo que eres mi puta ", al lamer las bolas pudo sentir que su sabor ácido era eso puro deseo, después de eso su Amo decidió explorar aquel vacío y paso a meter su mano, pudo sentir las bolas dentro de su boca y la experta mano de su Amo haciendo penetraciones hábiles con sus dedos en su sexo, comenzó a gemir de placer, su Amo seguía diciendo " no voy a usarte, me limitare a hacer contigo lo que me venga en gana, hoy eres mía y voy a hacerte todo lo que mereces", así paso a provocar placer y a detenerse, dejando claro que sin sus manos sin penetrarla, sin montarla, sin orgasmos, aun no merecía ese premio.
En ese momento pensó para sus adentros : Como abatida , no soy tan buena como para merecerlo mi Amo, algo comenzaba a quedarle muy claro, no debía dudar nunca mas de el, así comenzó su verdadera primera sesión pues comprendió lo que de verdad era ser suya, pertenecerle hasta limites que no conocía...su dueño era esto su cielo y su infierno...

1 comentario:

Julia - Tu isla encantada dijo...

Tiene que ser difícil poder cumplir con todas sus reglas y estar callada... sin protestar ni decir nada... Pero al mismo tiempo, este relato me ha hecho ver que no soy tan distinta en mi relación con mi Lobo, y eso es algo que en parte no comprendo.

Mil besitos, como siempre, es un placer leerte