jueves

La espera...








LA ESPERA



Has llegado sola al hotel. pese a la inquietud e incertidumbre todavía resonaban en tu mente las instrucciones que te dí por telefóno, claras y concisas. Y pese a que tu corazón retumba en su caja cada vez que sientes mi voz (mezcla de aspereza y dulzura, suave y firme a la vez), te concentras en recordar una a una todas y cada una de mis palabras.

"Hotel Silken". Habitación 276. Coge las llaves en recepción.

Y es lo unico que sabes. Aun no le has visto nunca al natural, aunque no es lo que te importa. habéis hablado cientos de veces por email y has sentido hasta donde puede llegar su voz en tí.Aún así, no sabes ni lo que quiere ni cuando lo quiere, lo que te inquieta. Porque no te gustaría empezar esto con mal pie.

Nerviosa, pero decidida, atraviesas el umbral de la puerta del lujoso hotel y te diriges con paso firme hacia recepción, con pasos raudos y largos que superponen y enmascaran la excitación que te agita por dentro.

"La habitación 276, por favor".

ya tienes la tarjeta en tu mano y, con tranquilidad, esbozas una mueca de sonrisa al recepcionista mientras con la mirada ya buscas la ubicación de los ascensores que te lleven al segundo piso.Una vez los tienes localizados, respiras hondo y, con la mayor parsimonia de la que eres cxapaz, te diriges hacia ellos, como si hubieses caminado por este lujoso hotel desde tu más tierna infancia.

El gong del segundo piso antecede al enorme y ancho pasillo que se abre a tu mirada... parece un hotel tranquilo, que aguarda tu presencia.. 202 has de recorrer un interminable pasillo, de moqueta roja y empiezas a intuir que tu habitación será la ultima... cuando, al llegar al final del pasillo, descubres que se divide en dos como una T y diriges tus pasos a la derecha...,252.... aun queda un trecho... va a quedar en mitad del pasillo, a la izda.... y así,es, observas que es la habitación que queda justo enfrente de unos ascensores que no habías controlado....

"Estara dentro?"

Llamas con los nudillos y solo obtienes el silencio por respuesta.... asi que, respirando hondo, introduces la tarjeta en su cajetín fijándote bien en introducirla correctamente, esperas a que se encienda el led verde, la retiras, y con decision, abres la puerta....


La habitación es enorme y está completamente vacía...,así que deberas esperar, sin instrucciones..., quizas te llame por telefono...

Relajada, te diriges al baño, para darte una ducha, cuando ves una cajita cuadrada sobre la encimera del lavabo,con una nota...

"ABRELA"

De nuevo notas como se acelera de súbito tu corazón....

la cojes con cuidado y la abres, dentro ves que hay una camisa negra transparente, un liguero negro , unas medias negras y unas pinzas unidas por una cadena... son de un tejido supersuave imaginas como puedes quedar con esas prendas cuando observas que, al lado del bidet, escondidos hay unos zapatos negros de tu número con unos enormes tacones.

Risueña e ilusionada, porque ya te sientes preciosa con esas prendas, te das una ducha relajada,tranquila, caliente... sintiendo como las gotas de agua recorren tu piel, y comienzas a sentirte verdaderamente bien, sientes el suave tacto de las medias sobre tu piel, cómo los zapatos encajan a la perfección y lo sexy que te hace el liguero, retiras la camisa del fondo de la caja,cuando reparas en un sobrecito que se te había pasado por completo..., lo abres, nerviosa...

y un escalofrío recorre tu piel, al recordar la exacta ubicación de la habitación....


"ESPERAME, CON ESTAS PRENDAS, EN EL QUICIO DE LA PUERTA, ABIERTA EN CRUZ"
Te levantas y buscas de nuevo el suave reparo de las gotas de agua de la ducha, que permitan serenar tu mente y tu espíritu… y, por unos breves instantes logras relajarte y prepararte para recibirme.


Con cuidado, con esmero, tras secarte, te pones las escasas prendas mientras sientes como un enorme nudo en el estomago va tomando forma dentro de ti. Ya estás preparada, pero aún debes de recobrar fuerzas para lo más difícil, abrir la puerta y esperar su llegada….

Decidida, y sin mirar, abres la puerta y te colocas en posición, aguzando al extremo los oidos… afortunadamente, sabes que no soy tan perverso, hay una calma total en el hotel, y sabes que la habitación esta en un piso alto… no obstante, la sensación de indefensión y de exposición, sigue ahí…

“Siempre se me hace tan larga la espera, intentas enseñarme a disfrutar de ella pero aún no soy capaz de hacerlo como a tí te gustaría. Escucho el silencio mientras pienso que mi deseo es el tuyo, ¿qué desearas esta vez?, ¿qué estarás pensando?, ¿qué habrás preparado?, y yo, ¿seré capaz de complacerte como tú esperas que lo haga?, deseo hacerlo, ¿por qué estaría aquí si no?. Aparto mis pensamientos por un momento y vuelvo a escuchar el silencio, tardas mucho esta vez, o así lo siento.

Escucho tus pasos acercándose, mi piel se eriza, mi cuerpo se tensa por completo, pues no sé quien es, no ha subido por el ascensor, sé que no te gusta que ice la mirada.. los pasos son ya mas perceptibles y fuertes y, estoy a punto de levantar la mirada,cuando percibo tu suave olor a nenuco, y esbozo una tímida sonrisa, porque sé que eres tu, mi amo...

Estás detras de mí, escucho tu suave respiración, no te gusta hacer ruído, lo sé, pero he aprendido a escucharte en el silencio. Un dedo, sólo un dedo tuyo recorre mi espalda, es tu saludo, y de nuevo el silencio. ¿Donde estas?, ¿qué haces?, aún me haces esperar un rato mas, estoy nerviosa, lo sabes, te gusta observar la reacción que tu llegada causa en mí, mi respiración se agita, mis nervios afloran hasta mi piel, y disfrutas de esa visión, te gusta saborearla tranquilamente y mientras lo haces sientes como mi deseo por sentirte aumenta, me cuesta tanto controlarlo, pero sé que debo hacerlo, sólo puedo esperar hasta que tú decidas. Desde dentro de mi cabeza, sin que mis labios se muevan un ápice, te digo, por favor necesito sentirte, estoy dispuesta, sabes que haré lo que quieras, sabes que sentiré lo que hayas decidido que he de sentir….
pero rompe este silencio que ya no soporto.

La habitación sigue envuelta en silencio, me concentro en escuchar, ni siquiera oigo tu respiración, me siento agitada, sería tan fácil, sólo tendría que abrir los ojos y mirarte, me cuesta trabajo resistirme pero sé que no debo hacerlo. Oigo como te acercas, por fin, siento tu respiración cerca del lóbulo de mi oreja, "tranquila", es apenas un susurro, una de tus manos acaricia mi cuerpo, levemente, es sólo un roce. Oigo como te alejas de nuevo, mi mente te grita "no, otra vez no, por favor no te vayas".
Trato de adivinarte, te acercas a lo juguetes, sé que los estás observando, compruebas cómo he cumplido todas tus instrucciones y todo está preparado como tú habías ordenado. Es en este momento, cuando la mezcla de incertidumbre y deseo alcanzan ese punto que me lleva a sentir esa extraña sensación que me excita y me asusta a la vez, lo sabes.
Estas cogiendo algo, no necesitas pensar, ya lo has imaginado, sé que lo has preparado incluso antes de que supieramos que ibamos a vernos. Me das un par de suaves palmadas en el culo, y acaricias con suavidad mis labios, ya húmedos, me ordenas abrir los ojos y mirarte, te gusta ver la expresión de mis ojos, te lo agradezco, me reconforta y me inquieta tanto poder mirarte, tu mirada dulce y firme al mismo tiempo, sólo alcanzo a ver tus ojos unos segundos, te sitúas detras de mí colocas tus manos sobre mis ojos, mientras lo haces pienso que no he podido ver qué habías cogido, y me inquieto, otro susurro "cierra los ojos, disfrutaremos".

MasterKeith

1 comentario:

maría dijo...

Es una verdadera preciosidad esa forma de contar, he disfrutado muchísimo leyéndolo.

Un beso